La capital de Extremadura es un referente turístico en España debido a su importante conjunto arqueológico y a sus monumentos, por lo que fue declarada en 1993 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Por su papel como capital de la comunidad autónoma, es una ciudad que está muy bien comunicada por distintos medios de transporte, aunque este aspecto mejorará con la llegada del AVE Madrid-Lisboa que tendrá parada en Mérida.

Cuenta una temperatura media anual de 16º lo que hace que sea una ciudad muy apetecible de visitar en cualquier época del año, aunque sin duda lo más interesante es hacerlo en febrero, la época de carnavales romanos en la que las calles de la ciudad están amenizadas por comparsas y chirigotas, en septiembre para los que se interesan más por la cultura, porque es cuando se celebra el Festival de Teatro Romano, o en Semana Santa ya que esta fiesta fue declarada como Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2010. En ella salen las cofradías y hermandades por el centro histórico de la ciudad al encuentro con los ciudadanos. De todos los actos de estas fiestas hay que destacar el impresionante vía crucis que tiene lugar en el anfiteatro y la forma en que las diferentes cofradías cruzan el puente romano para unirse al desfile oficial y desde allí ser guiadas hasta el anfiteatro.

Los monumentos de mayor interés para el visitante son el teatro romano en primer lugar, que con más de 2.000 años de vida sigue cumpliendo su principal función, siendo el escenario para importantes acontecimientos culturales como es el famosísimo  Festival de Teatro Clásico de Mérida. También hay que visitar el anfiteatro y circo romano, el puente sobre el río Guadiana que es considerado el principio de la ciudad, el Arco de Trajano, el Templo de Diana y los Acueductos de Los Milagros y el de Rabo de Buey-San Lázaro.

Después de ver tantos monumentos hay que degustar su gastronomía entre la que se encuentran en mayor medida productos proporcionados por la naturaleza como el jamón ibérico, quesos, aceites o frutas silvestres. Es visita obligada la ruta de la tapa, una promoción especial promovida por la Conserjería de Turismo que consiste en un "pasaporte" que se recoge en la oficina de turismo de Mérida y se debe de ir sellando a medida que se visitan y degustan las tapas propuestas por diferentes establecimientos emeritenses.

Sin duda un viaje inolvidable en el que poder contemplar diferentes monumentos con una amplia oferta tanto cultural, de ocio como gastronómica. Todo ello con una agradable temperatura durante todo el año y acogidos por la amabilidad de su gente.