El pasado día 28 de febrero se produjo el robo de 20 fusiles y 20 pistolas en la Base General Menacho de Bótoa (Badajoz). Los ladrones cargaron dichas armas en un vehículo militar y así las trasladaron hasta el vallado del recinto, en donde las trasladaron a otro vehículo aparcado en el exterior, según fuentes de la investigación.
Este hecho que sucedió alrededor de la madrugada, parece estar atribuido a una banda organizada por la rapidez con la que todo sucedió aunque no se descartan otras hipótesis. Esto también hace pensar que los delincuentes contaban con ayuda en el interior ya que conocían la ubicación de dichas armas así como el número secreto que hay que introducir para poder acceder a ellas.
A pesar de que la seguridad del perímetro esta a cargo de una empresa privada, fuentes de Defensa aseguran que la seguridad interior del recinto corresponde a las labores de una patrulla militar. Al ser informados de lo sucedido, la Guardia Civil envió rápidamente a una dotación, pero cuando llegaron al cuartel militar no había ni rastro de los ladrones. Lo único que la patrulla pudo confirmar fue que el armero había sido desvalijado y las cerraduras forzadas.
Como consecuencia de los hechos acontecidos la noche del 28 de febrero, los militares que estaban de guardia en el momento de los hechos han sido relevados. Situación que se resolverá cuando la investigación llegue a su término, tal y como informó el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (Jeme), el general Fulgencio Coll. Otro de los relevados ha sido el jefe de seguridad del cuartel para dedicarse en exclusiva a esta investigación, según informa el diario El País.
Todo ello ha sido confirmado por el Ministerio de Defensa y la Ministra Carme Chacón.
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