Conocida como la ciudad de los canales, la reina del adriático, o la capital del amor, Venecia es una ciudad formada por 120 pequeñas islas unidas con grandes atractivos turísticos.

Lo que hay que ver es el Ponte Rialto que está situado en la zona alta, es el primer puente que se construyó sobre finales del siglo XII para cruzar de un lado al otro el Gran Canal. En el se instalan numerosos vendedores que ofrecen todo tipo de artilugios a los turistas. Otra parada es la plaza de San Marcos de la que hay que destacar su basílica. La entrada a este monumento es gratuita y merece la pena visitarla por su belleza arquitectónica y artística y porque forma parte del patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

El Palacio Danieli, hoy convertido en un lujoso hotel, el hotel Danieli, que ha servido como escenario de películas como algunas de la saga 007. Hay que pasear por el barrio más elegante de la ciudad, el Barrio Dorsoduro, una zona residencial tranquila entre el Gran Canal y el Canal de la Giudecca. En ella hay atracciones turísticas como la iglesia barroca de Santa Maria della Salute que se caracteriza por tener la cúpula más grande de Venecia, o la bonita imagen desde la desembocadura del Gran Canal hacia el embalse de San Marco.

Sin ninguna duda es un paraíso romántico por el que pasear por sus calles, disfrutar de la gente o dar un paseo en góndola. Aunque parezca una cosa tonta de los turistas, si se puede, es una buena idea dar un paseo por los canales en una góndola y en Venecia esta opción la tenemos desde 40€.

Lo único que desluce la ciudad es el Puente de Calatrava inaugurado hace apenas 2 años y medio. En medio del centro de comunicaciones de Venecia, el Piazzale Roma donde se reúnen todos los trenes, autobuses y vehículos privados de la ciudad, aparece este puente, una masa de acero que rompe con la estética romántica y evocadora de Venecia. Esto es un simple detalle por el que no se deja de querer volver siempre a esta ciudad.