Huir de la rutina, de los problemas, de la contaminación y la masificación de las grandes ciudades, esas son algunas de las razones que nos llevan a querer pasar unos días alejados de la vida cotidiana, y uno de los mejores lugares para hacerlo es una casa rural. En la zona de Crecente, en Pontevedra, y muy cerca del río Miño se encuentra ese lugar, la Casa Spa Hijos Dalgo, donde disponen de todo lo necesario para pasar unos días inolvidables lejos de la rutina.
Construida en 1896, la casa conserva intacta su estructura original. En su interior, testigo de varios momentos de gran riqueza histórica, nos espera un ambiente cálido y acogedor en el que pasar unos días disfrutando de la naturaleza y sus paisajes, de la gastronomía de la tierra o de los numerosos servicios que puede ofrecer este establecimiento que posee 10 habitaciones. En el exterior cuenta con una amplia piscina en la que pueden disfrutar los niños y los que ya no lo son tantos. Aparte de esto tiene un parque infantil una terraza-comedor y amplios jardines.
Además ofrecen diversas actividades como paseos fluviales, rutas a caballo por los bosques y parajes gallegos, montañismo en el monte de A Peneda, senderismo, golf, caza, pesca y Waterball que se puede practicar en las instalaciones de la propia casa rural o en un lago cercano. A 3 km en la presa de Frieira, también se puede realizar deportes acuáticos como esquí acuático, motos de agua, rafting o incluso puenting.
Este hotel ofrece numerosas ofertas a lo largo del año como cinco noches al precio de tres o tres días para dos por menos de 100€ por lo que si lo que se busca es alejarse de lo cotidiano sin perder un trato cercano y sencillo, la Casa Spa Hijos Dalgo es el destino recomendado y siempre a un precio razonable.
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